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Archivo de la etiqueta: diseño editorial

Atelier Olschinsky

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Un estudio de diseño de Austria bastante multifacético, hacen desde la fotografía, diseño editorial y el mismo diseño de fuentes propias para sus diversos proyectos. Con una estética bastante posmodernista y que nos recuerda al trabajo de David Carson pero con un aire más contemporáneo.

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Publicado por en mayo 24, 2013 en Editorial

 

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Links variados de un jueves de enero

Prímero tenemos este video de una instalación caligráfica hecha por Erick de la Rosa, amigo del blog de hace ya algún tiempo, y es bueno ver que se estan empezando a hacer este tipo de proyectos en México.

Después en Casual Optimist vemos su selección de las mejores portadas de libros de 2012 y nos encontramos varios ejemplos de aplicación tipográfica bastante destacables. Pueden visitar el listado completo aquí.

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En Typetoken me encontré con estas esculturas del artista japonés Hideo Kanbara dónde muestra su interpretación de como ser vería la escritura japonesa en tres dimensiones, dándo como resultado unas esculturas bastantes peculiares y elegantes.

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Publicado por en enero 10, 2013 en General

 

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Ghosts of New York

Proyecto editorial que busca hacer una semblanza sobre varios artistas reconocidos universalemnte procedentes de Nueva York, hermosamente diseñado por Deborah Gruber.

 
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Publicado por en marzo 16, 2012 en Editorial

 

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Grito de Guerra del Tigre Cachorro

Grito de Guerra del Tigre Cachorro

Publicado orginalmente en Design Observer

Traducción Enrique Morales

Cartel de Neville Brody

En respuesta al ensayo de Michael Bierut Canto de guerra del Maestro Tigre, o, Por qué los diseñadores modernistas son superiores Andy Chen cuestona las reglas del modernismo examinando el porqué necesitamos ver más allá de los ismos.

Frecuentemente me he preguntado porqué el diseño gráfico rara vez refleja o entrega experiencias profundamente emocionales como lo hace la música, el teatro o como lo hace el cine. Parte de so, creo, que resulta de la penetrante influencia y la insistencia en la neutralidad – La remoción de la presencia visual de la mano del diseñador y la creencia en la claridad, la restricción y el orden. En su reciente ensayo del modernismo, Michael Bierut hace notar que la búsqueda por estos atributos requieren rigor, humildad y respeto por el oficio. De todos modos, las llamadas “reglas” que requieren una retícula modular o precede de una paleta de “tipografías autorizadas”. Definen los límites y el carácter de la comunicación. Mientras los diseñadores modernistas refinan su acercamiento con atención a la propiedad y la ambigüedad, su creencia en una colocación de formas de manera “universal” restringe la expresión. Esto es particularmente evidente en la tipografía, donde los gestos que interjectan un sentido de personalidad. -Un tracking extremo o alineamiento, escalado vertical u horizontal, el apilado de formas tipográficas- son considerados “crímenes”. Mientras es cierto que el diseño es un mecanismo de solución de problemas, y no una aspiradora de auto expresión, me pregunto si tu trabajo podría beneficiarse con un rumbo más personal.

Disciplina no es lo mismo que represión, y la personalidad no es lo mismo que indulgencia. Después de todo, el trabajo de Massimo Vignelli está lleno de su personalidad, es austere, restringido, y, dignificado. Pero referirse a sus creencias como un conjunto de reglas, limita nuestra habilidad para expresar completamente la gama de experiencias humanas y de emociones. Seguro, la tipografía está un una rejilla. Es perfectamente legible y está cuidadosamente acomodada. ¿pero eso quiere decir que yo quiera leerlo?. O que le hace honor a su contenido de la manera más apropiada? Bierut nota que los lectores podrían “reaccionar con horror” a su sumisión a las reglas de Vignelli, pero, el mensaje es de hecho un tanto consercador: aprende las reglas antes de romperlas. Me agrada su directriz: “chíngatelas un poquito”, ¿pero quién decide estas reglas, y por qué? Ningún mecanismo de diseño es implícitamente correcto o incorrecto, la tipografía, el color y la composición producen efectos emocionales que pueden ser calibrados para hacer llegar el contenido mientras se percibe la personalidad.

Chip Kidd, Cartel de Mes de la Poesía Nacional, 2005

Esta crítica del cartel de Chip Kidd para el Mes de la Poesía Nacional es un ejemplo de ello: El crítico ensalza el diseño de Kidd, solamente para menospreciar su uso de la caja baja, el espaciado de las letras como una distracción auto indulgente. El cartel muestra el vestido de Emily Disckinson flotando en un campo negro bajo verso de su poesía “Nature is a haunted house — but Art — is a house that tries to be haunted.” (La naturaleza es una casa embrijada — pero el Arte — es una casa que busca ser embrujada) El espaciado de la letra no distrae del significado, lo modula. Como el tratamiento de la imagen, el espaciado ayuda a crear la sensación de embrujamiento indicado por la cita. El aire entre las letras baña las palabras con sentimiento. La elección es conceptual, y no meramente estilítica. Esta voluntad para ver más allá de los ismos y las reglas, tratando los mecanismos de múltples tradciones de diseño como un acción justa, tipifica el acercamiento de Kidd. El uso repetido del espaciado de la caja baja, a través de muchas de sus portadas represetan una exploración sostenido de este mecanismo y su contribución a la cohesión visual, resonancia emocional y conceptual.

Michal Batory, Exhibición de Bertolt Brecht, 1997

El respeto por la tradición no es lo mismo que fidelidad incuestionable hacia ella. En este punto, Bierut y yo parecemos discrepar. Algunos de los diseños gráfico más emocionalmente resonantes logra apropiarse cualidades de la filosofía modernista sin esclavizarse a su dictados formales o a la pérdida de toque personal. En un cartel para la exhibición de Brencht por el Conjunto Berlinier, Michal Batory, usa una sencilla, estrechamente encuadrada, imagen del ojo de un mimo para ilustrar un verso poético cuidadosamente elegido. “The blind talk of a way out. I see.” (La charla ciega de una salida. Yo veo). El ojo está cerrado, pero un ojo abierto está pintado encima. Tipográficamente, Batory usa un amplio espaciado de letra y un acuerdo pictórico para contrastar la densa fotografía con una fluida sensación de pérdida de peso. La composición resultante es surreal e irreductible – más allá de las prescripciones formales y del deseo de romperlas.

Neville Brody, Anuncio de la guía del Festival Anti Diseño, 2010

El verano pasado, tuve la oportunidad de trabajar con el diseñador británico Neville Brody en la inauguración del Festival Anti Diseño. Claramente, el festival tenía la intención de incitar a la controversia y generar un punto para la anarquía y la desorganización. Nunca estuve completamente cómodo con esta estacia, pero trabajar con Neville me ayudó a ligar tener un acuerdo con él. Verlo diseñar el material del festival fue ambos, impresionante e inspirador. Él arrojaba elementos de diseña a la página con un aire de improviso, doblando y torciéndolos a su voluntad. Podía usar tipografías grandes con una alineación tan estrecha que los ascendentes y los descendentes podrían chocar, cambiar el tamaño de las tipografías y el peso en la mitad de la oración, y valorar la tipografía por el modo en que lo sentía, tanto como lo que decía. Lo que resultó fue un lenguaje gráfico temerario que le daba voz a la esquizofrenia, fracaso, ira y frustración. Desordenado como estaba, el diseño de Neville tenía lógica, a su modo. Uno lleno con tanto humanismo y misterio como la obra de Vignelli. Hacia el fin del verano, me preguntó cuándo iba a graduarme. Inocentemente, le respondí que yo no había tenido educación formal en diseño, y que tenía que aprender las reglas básicas para convertirme en parte de la profesión. Me miró con ironía y dijo, “Andy, no hay reglas. Tú debes hacer tus propias reglas”.

 
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Publicado por en mayo 20, 2011 en Articulos, General

 

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Eureka Magazine

Eureka Magazine

Eureka Magazine es un suplemento de la revista Times, enfocado a la difusión de la ciencia y la tecnología, se caracteriza por el uso dínamico de sus gráficas y tipografías, puede ser vista en linea de manera gratuita desde aquí.

 
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Publicado por en mayo 14, 2011 en Editorial, General, Ilustración

 

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Canto de guerra del Maestro Tigre, o, Por qué los diseñadores modernistas son superiores

Canto de guerra del Maestro Tigre, o, Por qué los diseñadores modernistas son superiores

Publicado originalmente en Design Onbserver, por Michael Bierut, traducción Enrique Morales

He aquí algunas cosas que no tenía permitido hacer cuando comencé con mi primer trabajo:

  • Usar cualquier tipografía que no fuese Helvética, Century, Times, Futura, Garamond No.3 o Bodoni.
  • Usar más de dos tipografías en cualquier proyecto.
  • Usar más de tres tamaños de tipografías en cualquier proyecto
  • Comenzar cualquier diseño sin colocar una rejilla modular, incluyendo un encabezado o una tarjeta de presentación.
  • Hacer referencias visuales a cualquier ejemplo histórico de diseño gráfico antecedente a Josef Muller-Brockmann o Armin Hoffman.
  • Incorporar cualquier dispositivo gráfico que pudiese defenderse sobre la base la de la función pura.

Invitación de la Apertura de la Exhibición de Massimo Vignelli, Escuela de artes visuales, Nueva York, 1991

Cuando arribé como el más neófito de los diseñadores neófitos en Vignelli Associates en 1980, mi portafolio no pudo haber sido más ecléctico. Lleno de excitantes homenajes a todos, desde Wolfgang Weingart a los Pushpin Studios, el trabajo de mi escuela de diseño rogaba por un diagnóstico de Desorden de Personalidad Múltiple de Diseñador. Supondrás que haya sido un rebelde contra las estructuras a las que fui sujeto por mi primer patrón. En vez de eso, voluntariamente me sometí a él. Por diez años. Y, como resultado hoy en día soy un mejor diseñador.

Podrías reaccionar a esto con horror. Esa fue la certera reacción cuando la ahora conocidísima Amy Chua lanzó al mundo hace algunas semanas su ensayo en el Wall Street JournalPorqué las Madres chinas son superiores” un extracto de sus memorias Battle Hymn of the Tiger Mother (El grito de guerra de la Madre Tigre). El ensayo, que ha sido llamado El chicotazo viral de Andrómeda para memes No tiene límites para sujetar a los jóvenes a reglas draconianas. Sin televisión, sin pijamadas, sin videojuegos. En lugar de eso, 10 horas de práctica de violín. Chua también defiende su cero tolerancia para las calificaciones menores de 10 incluso (¡atención diseñadores gráficos!) el rechazo de una no adecuada tarjeta de cumpleaños hecha a mano. En la era de los padres permisivos. La Madre Tigre toca fibras sensibles, como su ensayo original que ha recibido 7,600 comentarios y contando.

Todo esto me dejó pensando acerca de mi propia educación estricta como diseñador gráfico. Era completamente libre de ideologías cuando me gradué de la universidad. No me preocupaba acerca de la Helvetica en una rejilla como la apoteosis del reductivismo refinado como lo hacían los Modernistas suizoso los fundadores de Unimark.. Pero tampoco lo veo como la encarnación de la opresión de la era corporativa de Nixon como los disñadores como Paula Scher .Para mí, era solamente otro estilo.

Pero era un estilo que me gustaba, y me sumergí felizmente en sus rigores cuando tomé mi lugar en mi primer trabajo. Las reglas no estaban escritas en lugar alguno, ni siquiera eran explicadas explícitamente. Eran más como tabús de los que no se hablaba. Usar Cooper Black, era como el canibalismo o tener sexo con tu hermana, simplemente no se hacía. Para muchos diseñadores jóvenes en el estudio, las reglas eran demasiado. Ellos se resistían (fútilmente), se desesperaban (eventualmente), y se iban. Por quedarme, aprendí a ir más allá del estilo fácil de imitar de la Helvética en retícula. Aprendí las virtudes del modernismo.

Aprendí la atención al detalle. A trabajar con una limitada paleta de elementos que no le deja al diseñador lugar para esconderse. Con tan poco en la página, lo que ahí había debía ser perfecto. Aprendí la importancia del contenido. Ver a Massimo diseñar un libro de imágenes era una revelación. Sin bases engañosas, sin elementos. En lugar de eso, una colección cristalina de imágenes, perfectamente escaladas, cuidadosamente secuenciadas, y dramáticamente ubicadas. El producto final era nada más que las imágenes y la historia que contaban.

Aprendí humildad. Era un diseñador inteligente que amaba llamar la atención a sí mismo. La vida monástica a la que había entregado mi vida no dejaba espacio a esto. Se convirtió en mi meta, en lugar de salir del camino y dejar las palabras para que hicieran el trabajo. Finalmente, aprendí acerca de lo que soporta el diseño. No era la impulsividad y la auto – indulgencia, sino claridad y simplicidad.

Había otro lado del modernismo, sin embargo: su legado como el gran nivelador. Massimo una vez me dijo que el gran aspecto del diseño gráfico modernista era que era replicable. Podías enseñar sus principios a cualquiera, incluso a un no-diseñador, y si seguía las reglas, sería capaz de salir con una sólida, sino brillante solución. Para mí, esto era idealista — Diseño para todos —  y vagamente deprimente, una prescripción para un mundo visual sin valles, pero sin picos. A veces, la impulsividad y la auto-indulgencia eran no más que eso, pero de vez en cuando eran algo que podrías llamar genialidad. Me preocupaba la genialidad.

Entonces me permití una indulgencia ocasional después de que había estado en Vignelli por un rato. Una vez hice un cartel gratuito usando Franklin Gothic para el AIGA “¿Porqué usaste esa tipografía?” me preguntó Massimo, sinceramente desconcertado. Creo que él se hubiese satisfecho si le dijese que había perdido una apuesta, o que estaba borracho. En lugar de eso, dije que por qué me dio la gana. Digo, ¡Ivan Chermayeff usó Franklin Gothic todo el tiempo! ¿ Era a caso tan malo? Otra vez, diseñando un catálogo para una exhibición de fotografías antiguas del oeste Americano, creé una portada que imitaba una marquesina del siglo XIX. Qué placer fue trabajar con media docena de tipografías del fantástico libro de Rob Roy Kelly American Wood Type. Haciendo eso me las arreglé para de hecho, romper al menos tres reglas a la vez (tipografías no autorizadas, demasiadas tipografías a la vez, y, tal vez la peor de todas, imitación histórica). Massimo pronunció el resultado como “atroz” una palabra que él podía (y todavía puede) dar con una memorable inflexión que hasta parece mordaz. Aún me gusta esa portada.

Al tiempo que dejé Vignelli Associates en 1990, Sentí que estaba listo para moverme más allá de las limitantes estructuras del modernismo. El período de auto-indulgencia gráfica que siguió es ahora, un poquito doloroso de contemplar. Después  de un tiempo logré apreciar al rudo amor que mi maestro favorito administró cuidadosamente por una década. El punto de retorno llegó cerca de 1996, cuando recibí una llamada para diseñar un libro para Tibor Kalman. Esto fue lo que se convertiría en el Tibor Kalman: Perverse Optimist (Tibor Kalman: Optimista Perverso.) Estaba sorprendido y halagado. Como diseñador en Vignelli Associates, había seguido el trabajo de M&Co con interés y admiración, notando con qué frecuencia él rompía cada regla del diseño en el mundo con descaro e impunidad. Llegué a mi cita con Tibor, rebosante de nociones acerca de cómo mi libro de diseño debería encarnar la irreverencia de M&Co. La visión del mundo.

Tibor escuchó pacientemente mis ideas —había muchas— y entonces, hizo una pausa larga. “Bueno, sí, podrías hacer algunas cosas como esas” él respondió cuidadosamente. “O, podríamos hacer algo como esto. Podrás trabajar con una buena retícula limpia. Podríamos editar todas las imágenes con mucho cuidado. Entonces podrías hacer un buen y diseño limpio, paz perfecta, secuencia perfecta. Tú sabes,” él agregó con una sonrisa, “una especie de libro Vignelli. Y entonces, podríamos chingarlo un poquito”

Entonces ahí comprendí, cualquiera que sea el crédito (o la culpa) de tu madre o tu mentor, tu nunca puedes escapar completamente a tus influencias. Las reglas, con las que creciste son las que te hacen, como persona y como diseñador. El truco es recordar, de vez en cuando, que debes chingarlas un poquito.

 
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Publicado por en abril 20, 2011 en Articulos

 

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Dando la cara ante la tipografía

Dando la cara ante la tipografía

Una charla de Erick Spiekermann sobre su trabajo y la evolución y desdarrollo que ha tenido la tipografía en los últimos años.

 

 
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Publicado por en marzo 17, 2011 en General, Videos

 

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